Psicólogo en Madrid experto en intervención en trauma con EMDR

Trabajo con EMDR dentro de un abordaje estructurado, con evaluación previa, estudio personalizado del caso y un plan claro desde el inicio.

EMDR puede ser una herramienta útil cuando ciertas experiencias siguen influyendo en el presente y mantienen síntomas como ansiedad, somatizaciones, bloqueo emocional, creencias negativas o reacciones que la persona no termina de entender del todo.

Qué es EMDR

EMDR es un abordaje psicoterapéutico especialmente utilizado en el tratamiento del trauma y de experiencias experiencias difíciles que siguen dejando huella en el presente. el objetivo no es borrar recuerdos, sino ayudar a que determinadas experiencias pierdan la carga emocional con la que siguen activando a la persona hoy.

Se utiliza dentro de un proceso terapéutico estructurado, con evaluación previa y una indicación clínica clara. No se aplica de forma automática ni igual en todos los casos.

EMDR aparece recogido en guías y recomendaciones de organismos como NICE (Instituto Nacional de Salud y Excelencia Clínica del Reino Unido), la OMS (Organización Mundial de la Salud) o la APA (American Psychological Association) para el abordaje del trauma y del trastorno de estrés postraumático.

Las siglas EMDR corresponden a Eye Movement Desensitization and Reprocessing, en español, Desensibilización y Reprocesamiento por Movimientos Oculares.

Cuándo puede tener sentido trabajar con EMDR

EMDR no se utiliza solo cuando ha habido un gran trauma evidente. También puede tener sentido cuando ciertas experiencias siguen influyendo en el presente de formas menos obvias, pero muy persistentes

Cuando una experiencia pasada sigue teniendo demasiado peso en el presente

Aunque haya ocurrido hace tiempo, sigue activando miedo, vergüenza, culpa, inseguridad o sensación de amenazada. Pérdidas, humillaciones, agresiones, abandono, hospitalizaciones, accidentes, relaciones dañinas o etapas en las que la persona se sintió sobrepasada.

Cuando ciertos síntomas no se entienden solo por lo que está pasando ahora

A veces hay ansiedad, somatizaciones, reacciones intensas, bloqueo o evitación que no se explican del todo por la situación actual.

Cuando el cuerpo sigue reaccionando como si hubiera peligro

El sistema permanece en alerta y aparecen activación, malestar físico o una sensación de amenaza difícil de regular, incluso cuando el presente no lo justifica del todo.

Cómo puede manifestarse el impacto de una experiencia pasada

No siempre aparece como un recuerdo constante o como algo que la persona identifique enseguida como trauma. A veces se expresa de formas más indirectas, pero muy persistentes.

Hipervigilancia o estado de alerta

Sensación de estar siempre pendiente, como si costara bajar la guardia o relajarse de verdad.

Reacciones emocionales intensas

Situaciones aparentemente normales pueden activar miedo, rabia, culpa, vergüenza o tristeza con mucha intensidad.

Somatizaciones o malestar físico difícil de entender

En algunos casos, el cuerpo acaba hablando de aquello que la persona ha tenido que silenciar, contener o dejar apartado.

Evitación de personas, situaciones o recuerdos

A veces no se evita de forma consciente; siemplemente hay temas, lugares o experiencias que la persona no puede sostener bien.

Creencias negativas muy arraigadas

Ideas como «no valgo», «soy poco importante», «no me pueden querer», «no puedo confiar» o «soy un fracaso» pueden seguir guiando mi forma de sentir y reaccionar.

Sensación de bloqueo o de repetir el mismo patrón

Como si algo siguiera atrapado y empujara una y otra vez hacia el mismo malestar, aunque la persona entienda racionalmente que quiere salir de ahí.

Cómo funciona EMDR

EMDR parte de la idea de que algunas experiencias difíciles no quedan bien integradas y siguen activando al sistema en el presente. Durante el proceso terapéutico, se trabaja sobre esos recuerdos o experiencias de forma estructurada, ayudando a que el cerebro los reprocese e integre de una manera menos perturbadora.

Ese trabajo puede incluir estimulación bilateral, por ejemplo, mediante movimientos oculares u otras formas de estimulación alterna, dentro de un marco clínico seguro y con objetivos bien definidos.

Cómo es una sesión de EMDR

El trabajo con EMDR no empieza directamente reprocesando recuerdos. Antes hay una fase de evaluación y elaboro un estudio personalizado. Solo cuando tiene sentido clínico y la persona está preparada, se introduce el trabajo específico con EMDR.

1

Evaluación

Revisamos la historia del problema, el contexto, las experiencias relevantes y si EMDR es adecuado en ese momento. También se trabajan recursos de regulación emocional y seguridad.

2

Estudio personalizado

Elaboro un estudio personalizado donde se explica el origen y los factores que mantienen el problema. Identificamos qué recuerdo, experiencia, situación o patrón conviene abordar, y qué emociones, sensaciones corporales y creencias asociadas.

3

Intervención

Una vez definido el foco, comienza el reprocesamiento del recuerdo. Se trabaja sobre el material elegido mediante procedimientos estructurados que pueden incluir estimulación bilateral, siempre dentro de un marco seguro y regulado.

Valoraciones en Google

¿EMDR sirve solo para traumas muy graves?

No necesariamente. Muchas personas asocian el trauma solo con agresiones muy graves, accidentes o catástrofes, pero en consulta también veo experiencias menos llamativas que dejan una huella profunda. A veces no es solo «lo que pasó», sino cómo quedó integrado y cuánto sigue influyendo hoy en la forma de sentir, reaccionar o relacionarte contigo mismo y con los demás.

¿Y si noto que algo me sigue afectando, pero no sé exactamente por qué?

Eso pasa más de lo que parece. A veces la persona no llega diciendo «tengo un trauma», sino «hay algo que no consigo entender», «mi cuerpo reacciona solo», «hay situaciones que me activan demasiado» o «siento que esto viene de más atrás, pero no sé bien de dónde». Precisamente por eso la evaluación es tan importante: para ordenar lo que está pasando y ver si EMDR puede ayudar dentro de un plan de tratamiento bien estructurado.

¿Hace falta contar con detalle todo lo que me pasó para trabajar con EMDR?

En mi forma de trabajar, sí me parece importante poder abordar bien lo ocurrido y entender qué peso sigue teniendo en el presente. Eso puede incluir poner palabras a la experiencia, identificar los detalles relevantes del recuerdo, la emoción, la sensación corporal y la cognición asociada.
Ahora bien, no se trata de forzar un relato interminable ni de entrar en detalles morbosos o innecesarios. El objetivo es trabajarlo de una forma útil, segura para la persona y clínicamente bien dirigida. En EMDR, lo importante no es contar por contar, sino procesar la huella que esa experiencia ha dejado.

¿Una sesión de EMDR presencial cómo suele ser?

No consiste simplemente en mover los ojos y ya está. Antes de llegar a esa parte hay una fase de evaluación, preparación y definición clara del foco de trabajo. En una sesión de EMDR presencial revisamos qué se va a trabajar, qué emociones, sensaciones o creencias están asociadas y si ese es el momento adecuado para hacerlo. Después, si tiene sentido, se utiliza el procedimiento de EMDR dentro de un marco estructurado y al final se cierra la sesión revisando cómo ha quedado la persona.

¿EMDR usa siempre o solo en algunos momentos del proceso?

No se usa siempre ni en todos los casos. En mi forma de trabajar, EMDR no es una técnica que se aplique de forma automática, sino una herramienta que puede integrarse dentro del tratamiento cuando la evaluación indica que puede ser útil. A veces tiene mucho sentido introducirlo; otras veces, el trabajo principal pasa por otras intervenciones.

¿Qué diferencia hay entre EMDR y hablar simplemente de lo que me pasó?

Hablar puede ayudar, y mucho, pero no siempre es suficiente cuando determinadas experiencias siguen activando a la persona en el presente. EMDR no busca solo contar lo ocurrido, sino trabajar sobre la huella que esa experiencia ha dejado a nivel emocional, corporal y cognitivo. Por eso, en algunos casos, puede facilitar que un recuerdo o una experiencia pierdan la carga con la que seguían influyendo hoy, en lugar de quedarse solo en una comprensión racional de lo que pasó.